BaJo Mi VenTaNa

Monday, October 30, 2006

OTA o parque?

Estaba ayer intentando estudiar. Sentada delante de mi libro de Economía, con un subrayador y un lápiz para anotar las dudas, el ordenador apagado. Un silencio sepulcral puesto que toda mi familia habia ido a pasar el día fuera. Era el momento idóneo para concentrarse pero no podía. Aún quedaba mucho tiempo para los exámenes....y yo sin presión no puedo estudiar! Así que me puse a mirar las fotos que tengo pegadas por las paredes de mi cuarto, girando sobre la silla; y de repente al de unas vueltas...empecé a marearme y todo se nubló. Bueno soy un poco exagerada, fue un pequeño mareillo pero abrí la ventana para que entrara aire y asi despejarme. Al asomarme, vi a un hombre tumbado sobre un banco que está bajo mi ventana, dormido placidamente. Unos rayos de sol le iluminaban la cara pero él ni se inmutaba. Ésto me hizo recordar cuando el ayuntamiento propuso hacer donde ahora mismo estaba este hombre un parking. Es verdad que ahorraría muchos quebraderos de cabeza a la hora de aparcar y que nosotros ya no tendríamos que pagar OTA al ser residentes y poderlo aparcar ahí pero no sé por qué todo el vecindario se opuso. Bueno en realidad si sé por qué. ¿Qué es más bonito asomarte a la ventana y ver un parque con columpios, niños jugando, señores paseando, árboles, perros o un parking que no cesen de entrar y salir coches, con su respectiva polución, su ruido y sus claxons?La respuesta creo que está clara. Así que acordandome de esa historia, viendo al señor tan tranquilo y relajado, y recordando todo lo que nos costó pelear por ese parque...decidí bajar yo también con mi libro, sentarme en un banco e intentar concentrarme mejor rodeada de naturaleza.


Friday, October 27, 2006

Caen los sueños


Bajo mi ventana caen los sueños que ya no tengo, las ilusiones que atrás dejé, quedan todos los momentos, que por tonterías eché a perder...bajo mi ventana queda tu ayuda, la que no te pedí y me brindaste, quedan los kilos que durante este camino me robó el ansia de quererme ante un espejo y de no conseguirlo jamás. Bajo mi ventana estás tú, pero ya no estoy yo...me perdí y es difícil que me pueda volver a encontrar, ya no que me encuentrs tú sino que me encuentre yo. Caer no es difícil, lo difícil es levantarse...anora me queda sólo la anorexia...

Ilusiones rotas


Estaba descansando en mi habitación cuando los gritos de un niño sobresaltaron. Se encontraba bajo mi ventana y acababa de llegar del colegio. Era mi vecino Asier, tendría unos seis años y tenía las manos llenas de unas cartas. Llamaba a gritos a su amigo Iker y no paró de chillar hasta que este apareció. Los dos observaban las cartas atentamente. Se trataba de una colección de sus futbolistas preferidos. A Asier sólo le quedaban cinco cartas para completarla y le pedía a Iker que le cambiara una de esas que le faltaba. Mientras estos dos niños intercambiaban las cartas, sus madres hablaban de temas más serios. A la madre de Asier se le llenaban los ojos de lágrimas cuando contaba a la de Iker lo que les pasaba. El problema era un juego de cartas, pero no el de su hijo sino el de su marido. El padre se había gastado todos los ahorros en el casino. Estaban arruinados. La madre no sabía que hacer, no sabía como decirle a su hijo que no podría terminar la colección de cartas porque a su padre le habían costado muy caras otras cartas.
Yo mientras, observaba desde mi ventana y me lamentaba por saber que la ilusión que tenía Asier de terminar su colección se esfumaría tan rápido como lo habían hecho los ahorros de su familia.


Monday, October 23, 2006

El cigarro de buenas noches

Eran ya las 12 de la noche. Todo el mundo estaba acostado en mi casa, silenciosas todas sus paredes, así que decidí asomarme a la ventana y fumarme un cigarro. Ya se que había pensado dejarlo pero... había tenido un día muy malo y necesitaba esa dosis de nicotina que no revitaliza mi cuerpo , ni siquiera mi mente, pero estar enganchada al tabaco es como estar enganchada a tu amor, no lo puedo dejar. Encendí el cigarro y miraba alelada como se consumía poco a poco, igual que mi vida desde que te separaste de mi. Hacia bastante viento, lo lógico en esta estación del año, y la ceniza volaba descontrolada y acabó por metérseme en el ojo. Me dolía, el escozor era fatal y al revolverme, el mechero que tenía entre la mano se me calló a la calle con tan mala suerte que le golpeé a un chico en la cabeza que en ese momento estaba paseando a su perro. Me asomé para pedirle perdón y bajo mi ventana vi al chico más perfecto que jamás habia visto. Nose si sería porque no veía bien o porque a esas horas el sueño me podía pero me pareció guapisimo. Le pedí perdón mientras él se rascaba la cabeza en señal de dolor, y me dijo que no pasaba nada, que tuviera más cuidado la próxima vez. Y así se fue; sin darme cuenta que con el entusiasmo de haberle conocido no le habia pedido que me devolviera el mechero. Así que ahora todas la noches me fumo un cigarro y espero que bajo mi ventana vuelva a aparecer este principe azul.

Sunday, October 22, 2006

Aquel otoño


Era un día gris. La lluvia golpeaba fuerte contra mi ventana. Me asomé, y allí le ví, bajo mi ventana. Todos los recuerdos volvieron de golpe a mi cabeza. El tiempo perdido, los momentos vividos, las tardes que juntos compartimos aquel otoño. Las hojas de los árboles nos acompañaban, eran parte de nuestra historia. Ahora, cuando ya ha pasado tanto tiempo las cosas se ven de forma muy diferente, y es que en realidad eramos dos niños con unos sentimientos que se fueron apagando como esos días de otoño en los que la noche le gana partido al día. La luz de la farola da imporatncia a esa hoja que aletea veloz por la plaza, parece llevarse mi sonrisa, todo queda bajo mi ventana, bajo esa luz de la farola que me devuelve tus recuerdos y se lleva con ella mis sentimientos. bajo mi ventana sólo estabamos tú y yo... ahora sobre ella sólo quedo yo y este otoño gris.

Monday, October 16, 2006

BaJo Mi VenTaNa


Bajo mi ventana ocurren cosas que parecen transcurrir mientras el mundo gira sin mi, bajo mi ventana los enamorados, cogidos de la mano va de dos en dos, bajo mi ventana la gente parece correr en un mundo de velocidad absurda. Bajo mi ventana me parece verte cada amanecer, puede que sea un sueño, juego contra el tiempo, echándole un pulso a la vida, aunque no te vuelva a ver. bajo mi ventana, bajo este cielo, se esconde una ilusión y un sueño, un amor que aparece al otro lado del sendero, de la acera que tu pisas, mientras yo apoyada en el alfeizar parezco vigilarte. Bajo mi ventana algunas noches las baldosas están mojadas, no ha llovido, sólo he llorado por tenerte conmigo y ahora has desaparecido. Bajo mi ventana no me atrevo a pasar, porque sabe todos mis sueños y si los cuentas, dicen, que no se pueden lograr.